DOS VIEJOS ROQUEROS
Publciado por Gregorio Villarig - 18/06/10 a las 08:06:39 pmAntonio Virgili y Luis Lázaro son/eran unos montañeros, escaladores,
pertenecientes a la época de Rabadá, rondando su edad Luis y tres años
menos Antonio, compañeros y amigos. Pero por aquello de qué Rabadá
despidió mucha luz, estos dos junto con algunos más, quedaron con los
años en penumbra. A modo de pequeño homenaje o recordatorio diré que
Virgili junto a Ligorred y Cantero hicieron la cuarta al Puro, siendo los
segundos aragoneses, detrás de la primera de M. Bescos, Rabadá y Lopez.
Capitaneó junto con Ligorred, Cantero y Lázaro, el primer intento absoluto
al Fire por delante, osea la cara Sur-Oeste, la “Villar”. No sé exactamente
por qué no estuvo en el asalto definitivo, que fué protagonizado por
Ligorred, Lázaro y un novato Navarro. Lázaro conoció a Navarro en la
“mili” y se lo trajo al asunto de las cuerdas. Con bastante éxito.
No olvidar que el espolón Rabadá-Navarro se hizo por las primeras tres
o cuatro tiradas de la “Villar” abiertas por Virgili. Asimismo tambien
estuvo en el primer intento a la “Galletas” con Rabadá y Montaner.
Participó en algunas escaladas de la época, en categoria de curiosidades,
tales como “travesia de las cinco puntas del Mallo Fire. 1ª integral femenina”
o la “escalada noctámbula al Pisón”… Y en el corto recorrido Antonio Virgili
fué el que me llevó a hacer mi primera escalada en Riglos (las cinco puntas
del Fire) y Luis Lázaro quien me llevó a mi segunda escalada en Riglos ( la
cara Oeste del Cored). Aún las recuerdo.
Da la casualidad de que estamos haciendo vias nuevas por los mallos
pequeños y que en el arco que forman los mallos, Angel Lopez, Magdalena,
mallo de la Canal, mallo Corona y Carilla, o semicírculo y dentro o debajo de
el, existen tres agujitas en forma de cucurucho. Una de ellas, se llama “El
pequeño Ligorred”, se subió y bautizó en el año 1957 por sus compañeros
Virgili y Cantero. Está a la izquierda del Carilla y debajo del Corona. Las
otras dos agujas que son incluso más esbeltas, seguian sin nombre y junto a
los mallos que tienen cercanos, la máxima denominación que habian
conseguido eran las de mogotes (guia Montaner-Orús). En el caso de estas
dos agujitas y dado su proximidad, habiamos pensado en dedicárselas a
estos dos escaladores y asi los que eran compañeros, acompañen al
“Pequeño Ligorred”.

AGUJA VIRGILI – Cara Sur
16-Mayo-2010. Nos encaminamos Jesús Yarza y yo, a esta aguja situada en
la Canal que va al Mallo de la Canal, elegimos la cara sur por ser la que más
metros y mejor roca tiene. Hacemos una tirada de 36 metros y 4 más a la
cima. Reunión en sabina y rapel de la misma. Colocamos 5 paraboles y un
puente de roca. Dificultad: Vº con pasos de IVº y al final IIIº.
Se baja por la cara Este que es más corta, por una canal con muchas sabinas.
Que es con seguridad por donde debieron de subir, quienes y cuando fueran
(?). Por las demás caras no es probable, incluso la Norte que es muy corta,
pero vertical, descompuesta y falta de rastros.
















AGUJA LÁZARO – Cara Sur
23-Mayo-2010. En esta ocasión estoy con Ambrosio que viene de Astorga
y vamos a la agujita que está justo debajo del Mallo de la Canal.





Volvemos a elegir la cara Sur, porque es mas larga. Hacemos una tirada de
30 metros. Reunión en dos paraboles y subimos 4 metros más hasta la cima,
donde hay una sabina, de la que bajamos. Colocamos 4 paraboles y un
puente de roca.












Dificultad: Vº en roca regular (hemos limpiado bastante), algo de IVº y al
final IIIº .
Esta aguja, si se ha subido alguna vez, tendria que ser por el Este, que esta
tumbada y con sabinas, o por el Norte, que son muy pocos metros, aunque
verticales y muy descompuestos. En paredes y cima no hay rastro. Nunca he
oido comentario alguno, o visto reseña o relato en libro de firmas.

Casi me olvido de Chester, que nos acompañó todo el dia y no dijo ni mu…
No así su dueño que en una ocasión y entre dientes le oí ” ..ochocientos
kilómetros para subir treinta metros.”
Así qué al dia siguiente fuimos al Puro con Toño Carasol. ( sin Chester )
MALLO DE LA CANAL- Cara Sur
Publciado por Gregorio Villarig - 27/05/10 a las 09:05:10 am
11-04-2010 Este mallo está situado, mirando desde el camino de los mallos
pequeños, a la derecha del Magdalena, separado por una gran canal y
pertenece al grupo de los olvidados. Se llega a él por la canal que termina a
unos treinta metros del camino, que no se ve desde el mismo y que está al
aplomo de los mallos Magdalena y Angel Lopez. Una vez encontrada la
canal, seguirla hasta llegar justo debajo del mallo.



Salir de la canal, a la derecha por una pared de tierra de unos cuatro metros,
ayudándose de una cuerda fija con nudos.

Seguir por un bosquecillo, libre de maleza hasta tropezar con la cara sur y el
comienzo de la via.

















Esta, es una via nueva y quizás única en este mallo, creo, por lo que sé.
Consta de tres tiradas.
1ª 30 metros IIIºsup. delicado. 2 paraboles. 1 en reunión.
2ª 35 metros IVº buena roca. 4 paraboles, 2 puentes. 2 parab. en reunión
3ª de 30 o 45 metros. Vº roca regular,IIIº buena roca. 4 paraboles, 1 puent
reunión, dos sabinas a elegir. a 30 o 45 metros.
Ultima, andando hasta la cima.
Bajada por la cara Norte. Rapel de 15 metros desde sabina y buscar hacia el
oeste el camino del Colorao.
Cuando terminamos la via en la cuesta cimera y quedándonos poco tiempo
de luz y parte del material y mochilas al pie, nos bajamos rapidamente del
último parabolt, siguiendo por las reuniones. Por lo cual, no nos quedó
tiempo para explorar la cima y buscar y preparar alternativas de bajada por
la cara Norte, que es muy cortita o incluso la Este. No obstante, tampoco
resultó un inconveniente, puesto que ya habia pensado ir otro dia por el
camino del Colorao y acercarnos a esa cara N. asegurarla con un parabolt
y mirar si en la cima hacian falta paraboles o servirian las sabinas.

CARA NORTE
1-05-2010 Es uno de mayo, en el calendario de los capuchinos pone,
S. JOSÉ OBRERO. Osea que nosotros nos vamos a obrar, no sé si mucho o
poco, ni siquiera si bien o mal. Pero el caso es que aquí estamos, saliendo de
Zaragoza y adentrándonos en una espesa tormenta. Lástima de cama
caliente… El morro del coche sigue empujando el agua compacta. Vaya
madrugón para esto… Y así hasta Huesca. Y después también.
Riglos nos recibe con nieblas para hacer fotos.





Aunque el agua va aflojando un poco. Las paredes chorreantes y el mallo del
Agua, de ahí su nombre, con una cascada abundante.


Parece que nos hayamos trasladado a algún valle del Pirineo o más allá. ¿Nos
volvemos? Espera a ver. ¿ A ver qué? Pués no sé, ¿ Nos dámos un paseo?
Primero la cerveza, luego el chubasquero. El pueblo está lleno de gente y el
aparcamiento de coches. Mientras hacemos tiempo, muchos se marchan.

Nos encontramos a Cristian en el refugio, con una quincena de jóvenes, está
de trabajo. Ya vinieron ayer de otro lado huyendo del mal tiempo, pero
también se van a ir de aquí. Charlamos un rato y nos despedimos.


Esperamos un poco más y sobre las dos de la tarde estamos en la balsa, ha
parado de llover y ya que estamos aqui, cogemos los bártulos y arreamos
hacia el collado, total aunque nos mojemos un poco….

Estamos llegando a la pared norte y otra vez vuelve a gotear, pero como ya
estamos aquí y es tan cortita….. Nos encordamos.

Comenzamos con un parabolt y mas adelante otro, el terreno mojado, no
solo de hoy, está casi impracticable y quito decenas y decenas de piedras
como si fueran almendras en tableta de chocolate.




En estas para de gotear y se abren la nubes, hago reunión en una sabina y
andamos hasta la cima.


Ya hay más azul que nubes y nos quitamos ropa.





Exploramos la cima, hay cantidad de sabinas. Nos comemos el bocata.
Aprieta mucho el sol y rapelamos de la sabina de reunión, baga y maillón.
Vaya dia.
Magdalena. Arista sur. LOS MALLOS IMPOSIBLES.
Publciado por Gregorio Villarig - 09/04/10 a las 10:04:55 amImposibles de suscitar el menor interés entre los habituales de Riglos.
Hombre, yo lo entiendo, está un poco más alejado, no hay senda, hay
mucho pincho, sus paredes no son muy verticales y la roca… se sostiene
para formar un mallo. Pero curiosamente es el más gordo de todos los
mallos pequeños. Es enorme. Es casi un macizo.

Está presente como los demás, Aguja roja, Cored… Pero a pesar de esto es
como si nadie lo hubiese visto jamás, excepto una cordada que por el año
1971 hicieron una via por la cara oeste. Ver guia Montaner-Orús.
Entonces, cual es el interés. Bueno, un dia pensé que nunca habia subido a
ese mallo. ¿Será posible después de tantos años? Se lo propuse a Yarza y me
dio la venia. Ya hubo un francés que ante la pregunta de, porqué subia
montañas, dijo, porqué estan ahí. Pues eso.
Tambien hay otra razón para llegar a esa cima, además de ser el más gordo,
es el más alto, bueno, el que a más alta cota esta su cima, quizás igualado
más o menos con la Peña Don Justo. La cola del macizo del Pisón-Visera
esta más alta, pero desde luego la Visera y el Pisón están más bajos, lo que
le dá a esta cima unas panorámicas estupendas y a nosotros la posibilidad de
hacer fotos a los mallos pequeños próximos que se ven muy por debajo.
Asi que en el mes de febrero en dos fechas muy separadas por las lluvias nos
fuimos Jesús Yarza y yo, a subir el Magdalena por su arista sur, comenzando
la escalada desde la brecha que la separa del mallo “Pegao”.(Angel Lopez).

















Esta nueva via queda así.
1ª tirada, 35 metros IV grado, 4 paraboles. Reunión, 2 paraboles.
2ª “ 40 “ paso de V o Ao y III, 2 ” 1 clavo. Reunión sobre Sabina.
3ª “ 20 “ II. Sabinas. Reunión sobre Sabina.
4ª “ 15 “ Rodear torreón rocoso delicado. Reunión 2 paraboles.
5ª “ 45 “ III+ muro tumbado, 1 parabolt y sabinas. Reunión Sabina.
A partir de aquí y hasta la cima se puede subir sin encordar y andando. Mas
de 100 metros.
Paseos
Previamente a esto en diciembre, me dí dos paseos-exploración por las
canales que rodean a este mallo. No hay señal de camino, solo glera y selva,
carrasco, coscoja y aliaga. Si acaso trazas de jabalí, adonde se vé el suelo
limpio, pero a unos cuarenta centimetros de altura las ramas se mezclan
formando malla. Esta espesura la vas capeando ora con las manos
enguantadas ora con el machete-sierra y si no queda más remedio haciendo
el jabalí, cuerpo a tierra y con los codos hasta que encuentras el claro-glera
y lo sigues hasta el próximo paquete de maleza pinchuda, adobado todo esto
con zarzas de vez en cuando.




Que por qué se hace esto? Pues… porque te has propuesto dar la vuelta y la
curiosidad de ver que hay más adelante…te proporciona la gasolina.
En el segundo, subí hasta la cima y bajé por el camino del Colorao hasta la
balsa.





Tiempo después, ya en febrero, con Jesús y entre las dos fechas que
empleamos en hacer la escalada, aprovechamos un dia en que el frio hacia
imposible la trepada, para explorar rutas de descenso. Subimos por la Canal
derecha del Magdalena. Hicimos cima, se llega andando.






Y bajamos a duras penas por la izquierda, osea entre el Magdalena y Herrera
La espesura era tal (zarzas) que a la mitad pensamos en volvernos, pero nos
dimos cuenta que ya no era posible y continuamos hacia abajo, flotando
sobre las zarzas a más de un metro del suelo. Nunca me habia ocurrido.
Continuamos aplastando, cortando y flotando. Cuando ya estábamos
dispuestos a que las zarzas, se nos comieran, de pronto la canal se acabó.
Y aparecio una glera y la ladera que nos condujo al pie del Angel Lopez,
donde habiamos dejado el material de escalada. Llegamos sudorosos y
calentitos a pesar de que a las once de la mañana el termómetro marcaba
7º bajo cero. Aprovechando el ardor guerrero que llevábamos, que daba el
sol y que en ese rinconcito no pegaba el aire, le dimos un toque a la cara sur
del Pegao (Angel Lopez) abriendo la primera tirada.
Despues de la tercera exploración, el asunto del descenso queda de esta
manera. En rapel por el mismo sitio que has subido, se puede, pero tiene
pegas, en el último rapel, (dos paraboles) hay que sacar el nudo unos metros
para salvar un resalte y en el penúltimo sobre sabina, en vez de un rapel
largo hacer dos cortos, para que no roce tanto, si nó, se atasca y en todos
ellos pueden caer piedras provocado por las cuerdas.

Para las opciones de a pie, llevar calzado para caminar.
La una es, descender andando desde la cima hacia el norte y una vez en la
ladera, hacia el oeste, buscando el camino que pasa junto al Colorao y que
nos conduce hasta la balsa.

Y la otra, como en la anterior, una vez en la ladera girar a la derecha, osea
al este y entrar en la Canal, entre el Magdalena y el mallo de la Canal. Con
algún corto destrepe se llega hasta el camino.

Estas dos últimas, serian mejor solución que los rápeles.
MALLO ANGEL LOPEZ Cara Sur
Ya en marzo, despues de capear varios temporales y hacer alguna otra
cosilla, el veintisiete, abrimos la cara sur y llegamos a la cima moqueando.
Los frios no son como los de los meses pasados pero el viento de vez en
cuando aún incordia.
Esta corta pero interesante via, se compone de una primera tirada facil de
buena roca con tres pasos puntuales de quinto (20 mts) tres paraboles.











Una segunda tirada mas apretada y mantenida, siempre alrededor del quinto
grado, (se puede acerar) un paso de sexto y tres metros de cuarto, muy
vertical, con roca buena y regular (se irá limpiando) treinta y… metros,
ocho paraboles, algún clavo, puente, raiz…







La reunión la hice con un parabolt (la máquina se quedó sin bateria) que se
completó subiendo unos metros hasta alcanzar una sabina y volviendo de
nuevo al parabolt.

Y la tercera, de veintitantos andando con precaución hasta la cima.




ESPOLÓN NARANJA II
Publciado por Gregorio Villarig - 24/12/09 a las 12:12:34 pmCuando concluimos la idea de llegar al Mirador y hacer el rapel “volao”,
prometimos seguir abriendo hasta la cima.





Ya está.
El veintitres de Noviembre la acabamos, Jesús Yarza y un servidor.








Y aunque escribí “seguiremos abriendo hacia la cima, aunque no tenga ya el interes de lo de abajo y la roca sea muy mala”, ahora quiero matizar esto.

La tirada hasta la antecima tiene treinta metros. Los primeros veinte, o
dieciocho, son de roca aceptable, siempre vertical y desplomando un poco,
no tiene la dificultad de abajo pero si tiene interés. Y los diez o doce últimos
eran de roca mala y peor, verticales con reposos en hueco y cornisa. A
izquierda y derecha hay agujitas que mejor no tocar, pero si vais por el
“pasillo” que fuimos limpiando, se sube y está asegurado por dos puentes de
roca, dos parabolt y un taco de madera.




De la reunión a la cima hay unos veinte metros que se suben o bajan,
andando con cuidado.


La reunión en la antecima sirve tambien para rapelar (treinta metros), tener
en cuenta que del Mirador al suelo es extraplomado y se necesitan cuerdas
de cincuenta metros.
El desarrollo de la via tiene ciento cinco metros. Hacen falta catorce expres.
Dificultad orientativa:( Vsup.-6a-6a+) (6a-6a+ y más) (6a-Vº-IV). o A0/A1.


Mas texto y fotos en: ESPOLÓN NARANJA- Noviembre 2009 (2)
CUATRO DIAS EN RIGLOS.
Publciado por Gregorio Villarig - 26/11/09 a las 05:11:34 pmViene Ambrosio de Astorga, quiere ir a Riglos, ha quedado con Toño Carasol
y yo tambien, así que el día dieciseis nos encaminamos hacia el pueblo.
Tenemos ganas de trepar. Saludos y salimos hacia el Cored para hacer la
primera repetición al Mirador del Espolón Naranja que habíamos terminado
Jesús Yarza y un servidor el dia veinticinco del mes pasado.

















Les ha gustado mucho. Hacemos el espectacular rapel y una vez en la brecha
pasamos a la cara Este para hacer la Teresa Alegre, por la que llegamos a la
cima.






Al dia siguiente nos encaminamos hacia la via Hnos Torrijo en la Visera,
creo que es la primera que se hizo en esa pared, en el año setenta y tres.
Es la canal-espolón a la derecha de la Mosquitos.
La han reequipado. Y creo que tenia solo una repetición.
Es una via laboriosa, vertical y con fuertes extraplomos, de regular roca,
incluso mala, a veces. Todo esto se dulcifica por la generosa cantidad de
paraboles. Unos dirán que excesivos y a otros les ayudará bastante en el
acerar o en el pedaleo. Interesante. Nosotros, que empezamos tarde y la luz
que se apaga temprano, nos indujo a salir a la altura del Trono
































y bajamos por el circo de los mallos, aprovechando aún la luz de atardecer y
la magnífica vista de la norte del Pisón y el espolón sur del Fire de canto.



El miércoles cogemos el coche y nos vamos al otro lado del rio, a Murillo,
osea detras, a Peña Ruaba, al mallo de la Mora, a la directa.
Comienza la via por pared vertical con buena roca y paraboles próximos.
En el segundo tercio, se tumba y parece que se vaya a “esbafar” la via, pero
en el último tercio, la pared se endereza, se pone pina, y vaya vaya, la roca
empeora, las buenas presas escasean, luego mejoran y siempre los paraboles
se alejan más que en la primera parte. Maja. Destrepamos por una canal y
empalmamos por una ferrata.















Teníamos pensado volver a casa esta misma tarde, pero a Ambrosio le han
dado otro dia de permiso y nos quedamos a dormir, mañana salimos al
mediodia.
Por la mañana me dice Tito, podemos ir a la Choper, trepamos hasta donde
llegemos y a la una nos vamos. Yo le digo mi alternativa. Ir vosotros, me
quedo un poco más en la cama, desayuno tranquilo y me doy un paseo
otoñal. Hago fotos.





















A la hora convenida estan en el suelo pero Toño se empeña y comemos,
estiramos la cosa un poco más y salimos hacia Zaragoza.
Excepto la mañana y la noche que hace fresquito, durante el dia y escalando
casi hemos pasado calor… Hemos pasado cuatro dias estupendos…
Por cierto, una de las noches Toño nos puso una proyección de sus
escaladas, en algunas se le vé de jovencito, muy entretenida e interesante.
Ultimamente está limpiando dicha proyección, quitando cosas como el
Capitán, cinco vias, tres en solitario. Para centrarse en Riglos, o historia de
Riglos desde los pioneros hasta lo que se hace ahora. Osea que los
interesados estén al loro.
Toño Carasol. Bar el Puro. Riglos.
Espolón Naranja
Publciado por admin - 02/11/09 a las 11:11:36 am25-10-2009. Se inaugura una nueva ruta en el mallo Cored, el objeto
prioritario, era llegar al saliente picudo de roca gris que destaca en el
espolón noroeste, al que vamos a llamar “el mirador” y desde allí, hacer
un rapel, completamente volado desde la salida hasta el suelo.

Mide unos cuarenta y ocho metros. Para un mallo pequeño no está mal.
La escalada comienza, mirando la brecha Cored-Carilla a la derecha por
una fisura-chimenea, en la cara norte, de roca regular. No obstante con
el desescombro inicial y que al abrir siempre desde abajo, hemos pasado
varias veces por ahí, la cosa va quedando cada vez más firme.










Subimos con el método clásico, usamos clavos, tacos de madera, cuñas,
piedras empotradas, puentes de roca naturales y alguno artificial.
Avanzamos con eso y desde ahí izamos la máquina. Una vez el parabolt
puesto, quitamos la chatarra que no sirve y la cosa queda para hacerlo en
libre.















Casi al final de la fisura, se abandona en diagonal ascendente pasando a la
cara oeste, los seguros se van acercando porque la pared antes vertical,
ahora se hace extraplomada y la roca continua siendo variable, se combinan
los bolos y presas sólidas con las que caen con solo tocarlas.



Se hace reunión en un lugar incómodo, colgado o en estribos. Este lugar
ya fué usado como reunión en otra vía que viene por la cara oeste y
continua por la fisura de encima de la reunión. Salimos de la reunión hacia la
izquierda buscando el frontón que hay entre la fisura y el espolón noroeste,
siempre en dirección al vértice del espolón o saliente picudo que se va a
llamar “el mirador”.










Esta tirada, más corta que la anterior y que extraploma mucho, es una
preciosidad, nosotros abriendo hemos hecho algún paso a libre, pero el
mayor peso se lo han llevado los fifís. Es cómo un campo de patatas y
cuando se haya limpiado algo más y vaya alguien con brazos, lo subirá a
libre.
Mientras tanto que cada uno, lo suba como pueda. Hay un patio
impresionante, la llegada al “mirador” gozosa, con cuatro metros de
roca gris y compacta.







Y el maravilloso rapel, de la salida al suelo sin tocar pared, te deposita en las mochilas o sitio donde has comenzado la escalada. Que disfruteis.






Para los fanáticos o simplemente amantes de la cima ( me incluyo) no
intranquilizarse, seguimos abriendo hacia la cima aunque no tenga ya el
interes de lo de abajo y la roca sea muy mala. Procuraremos dejarlo seguro.
Dentro de un orden.
LA MITRA. Ibamos a hacer una clásica y la hemos hecho.
Publciado por Gregorio Villarig - 23/07/09 a las 07:07:25 pmHace unos días iba hacia Huesca a juntarme con Cecilia y Juan para ir a
Riglos a una de las clásicas más antiguas, que no han hecho, la Pany-Haus
al Pisón. En su primera época denominada por algunos cómo “directa” o
“directísima”. Seguramente la via más repetida en los años cincuenta,
sesenta, setenta y quizás algunos más. Pero a una indicación de Cecilia,
hay cambio de planes. ¿ Nos vámos a Vadiello ? -Bien. ¿ A la Mitra por
delante ? - Pues bueno.
Entonces aquí estamos, despues de aparcar el coche, cruzando el último
tunel a pie, justo hasta su desembocadura y a la derecha empieza la vía
llamada Carmen ( el zócalo por el que ahora, se llega a las directas).







Nos encaramamos facil los primeros metros y nos colocamos encima del
agua del pantano, luego algún murillo con piedra de rio, ramas, chorreras
y algún bosquecillo, para rematar con una tirada fina con presas minúscu-
las, que a veces se ameniza con una chorrera justo por donde se escala.
Unos pasos por bosque y llegas a un lomo ya despejado y en unos ciento
cincuenta metros andando llegas a pared vertical, donde comienza la
segunda de las directas.




Curiosa forma de llamar a estas vias. Ambas entran estilo jabalí desde el
collado de la Patata, al norte. La segunda (Mairal, Roy, Arnal, 1981) hasta
el lomo, este. Y la primera ( Anglada, Guillamón, Verges, 1962) hasta el
bosque de árboles grandes, sur, por una cornisa cincuenta y cinco metros
sobre el lomo. Ahora sí directos hasta la ventana pasándola por el oeste de
la “berruga” a la norte y llegando a la cima por el este, haciendo un
auténtico sacacorchos.
Brava escalada a pesar de que esta asegurada. Asegurada por clavos,
paraboles y tornillos a los que a algunos se les ve la rosca. Bella escalada
y bella aguja, de lo más airoso que he visto en monolito, a pesar de que en
muchos pasajes parece un rio puesto de pie.















Volviendo al lomo, en tres tiradas cortas de roca mediocre y pasando del
este al sur se llega a un bosque de grandes árboles con una sombra de
agradecer y una vista del Puro de Vadiello extraordinaria.

















Trepando por uno de los árboles unos metros, te metes en la pared, ahora sí
directo por una sucesión de diedros y chimeneas, a veces casi fisuras, por
las que hay que arrastrarse, frotarse y trabajar, ganándoles el terreno
palmo a palmo.





Para llegar a la ventana, una gran ventana preciosa, sorprendente e
inesperada si no sabes que es así.



Medio taponada por un amontonamiento de bloques, cuyas hermosas caras
semejan un cocido de judias y patatas a las que les faltara la olla, si no fuera
porque despues de verlas hay que subirlas.


Ya estamos en la cara norte y no resta más que otra fisura-chimenea, que se
va humanizando conforme avanzamos hacia la antecima. La roca variada,
ora terrosa ora granulosa, adornada con presas de “garbancillo”, te
entretienen la jornada, osea que no te aburres.









Una tirada corta y ya estamos en la cima. Es una auténtica atalaya, mirar
desde aquí una gozada, pero no puedo mostrar ni una foto porque acaba
de agotarse la pila.



Comenzamos a rapelar y como si con la escalada no fuera suficiente, a
nosotros no se nos acaban hoy las emociones. Al llegar al bosquecillo,
recuperando el rapel, la punta de la cuerda se abraza a las ramas altas del
arbol más alto, – bien- después de varios intentos y fuertes tirones,
certificamos que la cuerda no se va a mover de ahí. Habrá que subir, lo
hace Cecilia en estilo Tarzan, primero por las ramas y luego por el propio
tronco que cada vez se inclina más, poniendo cintas expres en el
cimbreante tronco, logrando liberar la cuerda despues de muchos
esfuerzos. Hemos perdido tiempo. Seguimos con el rapel que nos dejará en
el “lomo”, caen cuatro gotas, ¡ bah! no será nada, todo el dia ha estado
cubierto y hasta ahora nos hemos librado. Bajo el último después de
comprobar que las cuerdas corren. Al llegar al “lomo” las cosas cambian,
las cuerdas no se mueven ni un milímetro – estupendo – las gotas que caen
ya son ocho o dieciseis, Juan toma la iniciativa y después de varios
intentos, recorrerse el lomo, tirarse colgado del arnes, la cuerda se mueve
tímidamente unos centimetros, luego unos palmos y finalmente metro a
metro, logra recuperar. Hemos perdido bastante tiempo. Llueve. La
tarde se hace más tarde porque los nubarrones negros ya no dejan pasar
mucha luz. Instantes antes de que las cuerdas se muevan, me
relampaguea en la mente, la posibilidad de pasar un vivac y bien mojados.
Pero las cuerdas han movido y estamos bajando por el lomo, en dirección
a los bosquecillos. La lluvia ya es una tormenta en regla, no se vé nada y
cuesta encontrar el rapel, no llevamos linterna (para qué la queremos…).
No vemos nada y las maniobras se hacen más lentas. Rapelamos y
encontramos una panza acuevada, donde nos refugiamos mas de una hora,
entre esperar que pase y preparar un apaño de rapel entre dos arbustos
unidos por todos los cordinos que nos quedan. No para. Hacemos un
corto rapel y encontramos una reunión tambien con cueva y desde la que
ya, con un último rapel tocamos suelo, justo en la boca del tunel. Son
las doce y cuarto de la noche. No hace falta irse muy lejos, ni hacerlo muy
rebuscado para sentir emociones.
AVISO: En Vadiello no hay cobertura de movil. Por lo tanto hasta las doce
y media de la noche y saliendo de la última curva no pude avisar a casa de
que ya estaba camino de Zaragoza.
ESCALANDO UNA CLÁSICA
Publciado por Gregorio Villarig - 04/06/09 a las 12:06:16 pmMartes, 12 de Mayo de 2009. Hace cuatro días estábamos casi por el
mismo sitio, pensé, cuando haciamos la cara N. del Puro y mientras Cecilia
tiraba hacia arriba, Juan hablaba conmigo de qué por hacer vias que hoy
son más actuales o recientes se habían ido dejando algunas clásicas.





Me sorprendí mucho cuando me dijo que no había hecho la Pany-Haus o la
Serón-Millán, en su tiempo llamadas “directas” o “directísimas”. Son vias
que he subido muchas veces y desde hace muchísimos años. Me ofrecí
rapidamente para acompañarlos en cuanto tuvieran algún dia libre.
Se barajaron varios nombres y Juan se quedó con la Serón-Millan, por el
collado del Puro. – Nos llamamos la semana que viene y venimos? – Venga,
además, hasta después del mediodia dá la sombra. – Hecho.













Hemos hecho el mismo recorrido que el viernes, hasta encima de la cueva
y ahora nos dirigimos hacia los bloques empotrados del collado. Pasamos
en travesia a la derecha, buscando la chimenea que parte el mallo por la
mitad.










Hasta el collado vienen por detrás un instructor y dos alumnos guardias de
los grupos de socorro. A partir de aquí ellos van al Puro. Tambien hay un
helicóptero que nos visita de vez en cuando. Supongo que para hacer tomas
de los del Puro. Además nos cuentan que entre las prácticas estan rodando
escenas con un actor habitual de series y lo han colocado entre el Adamelo
y la Pany. Espero que se divierta. Desde la Serón voy haciendo fotos a los
del Puro, mientras nosotros subimos por esta elegante y aérea chimenea
que nos ha de conducir al mismo corazón de la cima.















No obstante, hay que decir que es curioso, que ésta combinación de subir la
via normal del Puro y continuar por la chimenea de la Serón-Millan se haya
quedado con la denominación de “Serón-Millan”.
La genuina la hicieron el 20,21 y 22 de Junio de 1957, Rabadá, Lopez,
Montaner y Diaz. Y se trazó al aplomo de la chimenea menos las dos
primeras tiradas, comenzando cási en las cuevas de la Virgen y derivando
luego hacia la izquierda a la busca de unos diedros en dirección a la
chimenea. De su dificultad habla alguien tan poco sospechoso como
“el Bunny” en su libro Verticualidad, que dice más o menos, en aquellos
años, no se había hecho nada parecido ni al norte ni al sur de los Pirineos
y si acaso, quizás alguna equiparable en Dolomitas.
Pero quiso la necesidad o la urgencia de aquellos viajes “relámpago” en
moto que hacían Anglada y compañeros a Riglos, que optaron por aquella
combinación por el collado del Puro y así hacer posible llegar el sábado,
escalar el domingo y volver esa misma noche a Barcelona. Así lo hicieron
Anglada y Guillamón, al año siguiente osea en 1958 y yo mismo con
Navarro en 1959, que aunque Zaragoza estaba más cerca, los horarios del
tren eran aún más restrictivos que los de las motos. Hay que esperar tres
años más osea 1962, para que Colomer y Mas hagan la tercera combinación
y hasta 1965 para que Ursi e Ibarzo hagan la primera repetición de la via
completa, ocho años después. Este mismo año se repite otra vez por el
collado.
En fín que esta “combinación”, de escalada aérea y rápida, deviene en
clásica, mientras la original se ha hecho muy pocas veces y quedado cási
en el olvido, ayudada por la dificultad propiciada por la mala roca y su
desequipación. Me llega el rumor de que piensan equiparla, no estoy
seguro de que sea una buena idea, tal cómo está puede seguir siendo
terreno de aventura para quienes lo quieran así y para osados o
coleccionistas. Mientras que vias paraboleadas ya son muchísimas.
Si se queda cómo está, en la memoria colectiva seguirá siendo, “la parte
de abajo de la Serón-Millan”. Y si se prepara, pasará a ser otra via más.

La Norte del Puro con Cecilia Buil
Publciado por Gregorio Villarig - 22/05/09 a las 12:05:18 pm8 de Mayo. He quedado con Cecilia Buil, para ir a la Norte del Puro. La
invitación para hacer esta escalada viene de lejos, de hace dos años. En
principio estaba hecha para Cintero y para mi. Un mes antes habíamos
escalado los tres la via “Edil” de la Peña del Moro en Mezalocha. Cecilia no
conocia esta antigua escuela zaragozana y tenia curiosidad. Le gustó la via.
Quedamos contentos los tres y pensamos en repetir en Riglos. Pero… fué
pasando el tiempo, nosotros con nuestros asuntos, ella con sus viajes y
compromisos. Hasta que a primeros de mes nos cruzamos dos correos y
quedamos. Cintero no puede. En esta ocasión, lo tenemos en el dique seco,
desde hace siete u ocho meses. Un cirujano le estuvo tocando un par de
vértebras que le estaban dando la lata. Esperamos que lo haya dejado
“niquelao” y dentro de poco vuelva al ataque.
El viernes nos reunimos en el aparcamiento, Cecilia viene con su novio,
nos presenta, se llama Juan, serio y respetuoso en el mejor de los sentidos.
Nos ponemos a la tarea enseguida y nos dirijimos a la base para empezar.






¿Cirila o normal? no sé. Normal, primera tirada y así vas calentando, dice
Cecilia. Me cuidan como a un bebé. Me gusta.
Comienza ella y llega a la primera reunión, pero ni por la “Cirila” ni por la
“Normal”. Es un viejo contencioso que tienen entre ellas, la tirada y Cecilia,
que no se ponen de acuerdo en por donde va. Esto me conduce a mi por una
cornisa, que es la única que no habia recorrido nunca. Es la variante que me
quedaba por hacer.







Continua por la fisura, bonita fisura, pelín extraplomada, voy haciendo
fotos, llegamos a la reunión y toma el relevo Juan, sale de la fisura, supera
la cueva, hace reunión, subimos y pasa a la entosta que es donde
originariamente comenzaba la escalada del espolon, mas fotos.







Entosta que parece se va a caer, pero es lo mismo que pensé hace cincuenta
años, cuando la pisé por primera vez, parece que se va a caer, pero todavía
está ahí. Sigue Juan dos tiradas más por este precioso espolón con presas
“fuera de lo normal” salvo algún paso donde empequeñecen y mis dedos
hacen amagos de protesta.












Seguimos sus pasos disfrutando de esta estupenda escalada, que está
segura en cuanto a reuniones (paraboles) y a pesar del equipamiento;
algún parabolt en recorrido, puentes de roca con cordino y algún
clavo, para según que niveles, sigue estando picantona.
Se pone en cabeza Cecilia y las dos siguientes tiradas las hace en una. Nos
recupera y antes de salir a por la última se pone una prenda de abrigo,
intuyendo que en la cima hará viento, yo me pongo el chaleco que he ido
arrastrando colgado de un mosquetón. Hasta ahora nos ha hecho una
temperatura ideal, ni frío ni calor a la sombra de la Norte. El pronóstico
era lluvia. Je, je… nos hemos librado otra vez.




Cecilia se va hacia la cima con prudencia por que durante un tramo la roca
manda.



Nos reunimos los tres en la cima. Fotos. Sonrisas y risas..









8 EN CIMA. Cored.Via”Jesús Yarza”
Publciado por Gregorio Villarig - 11/05/09 a las 02:05:32 pmEl domingo, 19-04-2009, aparecimos por Riglos, cómo tropa de Atila al
asalto del Cored, ocho amigos. Despues de saludar a Toño, los pises y los
cafés, nos lanzamos por la ladera haciendo la aproximación unos por la
brecha Cored-Carilla.

y otros por la glera.





Una vez en la cara Este, atacamos la via “Jesús Yarza”, la cual no le quedó
otra que rendirse ante tanto ímpetu.





















Los implicados por orden de entrada en la pared fuimos: Un servidor.
Quique. Jóse. Fernando Orús. Amelia. Teresa. Antonio y cerrando de
coche escoba, Jesús Yarza, propietario además del nombre de la via.
Logrando colocar ocho de ocho en cima, encima de la cima del Cored y
encima nos lo pasamos bien.













Descenso jolgorioso y al volver al bar de Toño nos encontramos con Goyo,
Ana y Jorge con los que compartimos mesa, ensaladas y cervezas.

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